LA LÚDICA COMO EXPERIENCIA CULTURAL


 

Editorial Magisterio colección mesa redonda. Carlos Alberto Jiménez

CONTENIDO

1. LA ACTIVIDAD LÚDICA Y EL DESARROLLO SICOSOCIAL.

2. LA LÚDICA CREATIVA

3. AFECTACIONES LÚDICAS

4. EXPERIENCIA CULTURAL

5. LA RISA LÚDICA

6. INTERACCIONES COMUNICATIVAS

7. EL SENTIDO LIBERTARIO

8. EL PLACER DEL CONOCIMIENTO

BIBLIOGRAFÍA



PRÓLOGO


En la actividad lúdica o el jugar, los cuerpos crecen, se cortan, se mueven de un lado a otro, se destruyen y construyen como acontecimientos. Es el mundo de los efectos, de los trastocamientos. Así tenemos que un libro adquiere el carácter de una casa, una roca crea un lagarto, transformaciones que en sí mismas constituyen una realidad. Aquí las cosas no son lo uno ni lo otro, se es grande o pequeño en tiempos sucesivos como Alicia en el país de las maravillas.

¿ Entonces donde estamos cuando jugamos ? Según Winnicott, ni adentro ni afuera, sino en el límite, en una tercera zona donde nos sustraemos a la secuenciación temporal ordinaria propia del trabajo, fuera de la incertidumbre y variabilidad de lo interno.
Es esta por lo tanto una zona de distensión. El autor insiste que se trata de una zona de juego en la cual estamos frente a una realidad para la cual habría unos momentos especiales. Momentos del rito, de la fiesta, del combate imaginario, del drama. Son narraciones o paréntesis establecidos que surgen de la fuga a un universo que tiene su propio espacio y tiempo, que crea el jugador, el soñador, el artista, el científico.

Deleuze en su "lógica del sentido" analiza cómo la regla ocupa gran parte del espacio lúdico y estas en los juegos normales están caracterizadas por su carácter categórico preexistente, por las hipótesis distributivas, las distribuciones fijas y numéricamente distintas, por los resultados consecuentes. Un juego sin reglas, sin vencedores, ni vencidos, sin responsabilidad, juego de la inocencia y carrera de conjurados en el que la destreza y el azar ya no se distinguen, parece no tener ninguna realidad. Además no divertiría a nadie. Este juego sólo puede ser pensado y además pensado como sin sentido. Según Deleuze, Lewis Carroll inventa juegos o transforma las reglas de juego conocidas como el tenis, croquet, además de invocar una especie de juego ideal. Así, en "Alicia en el país de las maravillas", en la partida de croquet, las bolas son erizos, los mazos, flamencos rosas, los arcos, soldados que no dejan de desplazarse de un lugar a otro de la partida. En este juego no hay regla fija y no implica vencedor ni vencido.

Cuando analizamos el juego y tratamos de aprenderlo con definiciones aumenta la incertidumbre, dado el movimiento y el flujo de energía que este tiene. Un camino optativo es el de rehuir las definiciones de naturaleza y trabajar con los efectos, la descripción de los usos, y el análisis territorial y contextual desde la cultura. Esta pragmática ha sido el camino que ha seguido Carlos Alberto Jiménez en su trabajo : Integrando ideas, conceptos de aquí y allá, imágenes y recuerdos ha elaborado un texto con nuevas posibilidades para reflexionar sobre la lúdica.

FERNANDO ROMERO LOAIZA

INTRODUCCIÓN

La literatura sicológica y antropológica ha intentado definir la lúdica acudiendo a una operación de sustanciación o clasificación que pretendidamente permite definir los límite dentro de los cuales se suceden las acciones, las mezclas de los cuerpos, las afectaciones, las transmutaciones simbólicas que se producen al actuar unos sobre otros. Sin embargo, el éxito de esta empresa no parece tener muchas posibilidades pues en la descripción de los fenómenos nos encontramos frente a un desplazamiento y transformación de cualidades, a una semiótica que atraviesa tanto el juego propiamente dicho, el lenguaje, la literatura, la danza, la actividad ideativa y el arte.

Muchas actividades podrían ser lúdicas o juego, sin embargo, no todas lo son. ¿Cuáles son entonces las claves para diferenciar el juego del trabajo o de las actividades como la producción literaria y la danza. Las definiciones más usuales, atribuyen al juego una sustancia inamovible en el tiempo, dejando de lado las transformaciones, las lineas de fuga, es decir los efectos de superficie entre los diversos fenómenos.

Se intenta definir el juego y lo lúdico como obra de imaginación en el sentido de ficción, de construcción de situaciones imaginarias, de algo que no es literalmente real. Sin embargo, esta distinción es dudosa. Los sucesos ficticios contituyen el producto de actividades como el cine, la fotografía, la literatura en sus diversos géneros. En estas argumentaciones podemos hallar un segundo motivo y es la oposición entre ficticio y realidad. La base de esta contradicción es establecida en términos de lo tangible y no tangible, lo verificable y no verificable, lo que es producto de la imaginación y lo que es producto de lo racional, lo lógico. Sin embargo, aún lo arbitrario de los recursos narrativos existentes en un juego, tienen como referentes la realidad, o aquellos conocimientos que tenemos del mundo.

La actividad lúdica haciendo referencia a un conjunto de actividades de expansión de lo simbólico y lo imaginativo, dentro de las cuales está el juego, se delimita en el discurso sicoanalítico por su relación con el placer y con la satisfacción de demandas instintivas, al ocio. El juego estaría completando narraciones incompletas, copando ausencias o llenando todas aquellas insatisfacciones o represiones. La realización que se deriva de esta práctica transformante se expresan en placeres, repugnancias personales frente a situaciones que nos agradan o desagradan en razón de los compromisos y predilecciones concientes e inconcientes que nos comprometen.

Vygotski en su obra "el desarrollo de los procesos sicológicos superiores", fue reacio a esta interpretación. Empíricamente el niño era capaz de realizar juegos donde el placer era lo menos evidente y lo más relevante era el esfuerzo, la dificultad, la
norma. El motivo de lo lúdico surge cuando se construye una situación imaginaria, es decir, una situación que enuncia ciertas leyes del objetivo sensible, pero que se distancia de este. La situación imaginaria en cuanto construcción ideativa sólo existe en relación a la regla, sólo es posible en esta y viceversa.

La oportunidad que se le ofrece al niño por lo tanto no es la de la "evasión" (término bastante impropio) sino la de la inclusión en la realidad con la ayuda de instrumentos simbólicos y reglas. En el juego se realizan los mayores logros del niño, logros que hacia el mañana se convertirán en un nivel básico de acción y moralidad.

Los conceptos para describir los usos y el movimiento de la lúdica son diversos; sin embargo, estos no aluden únicamente a la física de los cuerpos y las cosas, sino sobre todo estudian la relación de estos lenguajes lúdicos con los mecanismos de su producción. La apertura de espacios, de establecimientos de nuevos nexos entre los individuos y las cosas constituye un movimiento de fuga en cuanto accedemos a nuevas actividades antes consideradas ajenas al juego. Los discursos, los contextos semánticos que provee la cultura, la combinación de actividades produce nuevos juegos y nuevas actitudes. La energía acumulada, y liberada en el juego opera como una máquina de significación y recodificación del mundo.

Estas son algunas de las claves conceptuales que orientan el presente trabajo. El camino asumido ha sido el de la descripción de aquellas actividades llamadas juegos, de los puntos de contacto de este con la danza, la literatura infantil, el humor y la pedagogía. En esta pragmática del juego se hace una descripción con el apoyo de conceptos, se definen algunas formas y operaciones para fijar el movimiento de la actividad lúdica en su conjunto.

El sentido de la actividad lúdica como experiencia cultural, guarda relación con todo lo anterior. En tal sentido, se describe etnográficamente y conceptualmente tanto el juego, como aquellas actividades susceptibles de considerarse como lúdicas. Como educador que soy, no he podido eximirme de hacer algunas consideraciones didácticas a ser instrumentadas en la escuela.


CARLOS ALBERTO JIMÉNEZ VÉLEZ

 

Diseñado por WWW.ARTEANDRES.COM